“ILSC Cambió mi vida en muchas formas”- La historia de Gonzalo

El comienzo de todo

Todo empezó en Santiago de Chile en Abril del 2016 cuando finalmente el día llegó. Un cambio radical en mi vida empezaría en algunos días. Renuncié a un excelente trabajo, decidí estar lejos de mi familia,  mis amigos y mi zona de confort para empezar desde cero y al otro lado del mundo. ¿Por qué? Porque sabía que cosas increíbles y oportunidades únicas vendrían aunque el destino tenía algo preparado algo diferente para mí. Una complicación inesperada del resfriado que padecía me mantuvo en el hospital por una semana y tuve que tomar otras tres semanas de recuperación. Meses de preparación, los boletos de avión que compré, todo cambió de un día a otro debido a esta complicación y no me era posible partir a Australia.

¿Por qué es esta parte de la historia tan relevante? Porque cuando tomas una decisión de empezar desde cero como ésta tienes que aprender que varios cambios y situaciones inesperadas serán parte de tu vida diaria (y no te queda más que aceptarlo, lidiar y aprender de ello).

Finalmente un mes después de lo planeado llegué a “Aussieland”. La tierra en donde animales exóticos como canguros, koalas, zarigüeyas y murciélagos entre muchos otros viven contigo, donde la gente habla con un acento que crees que jamás serás capaz de entender y en donde todo el mundo se nota relajado y contento.

Los primeros días

La primera vez que escuché sobre ILSC fue en un foro de gente de Latinoamérica que vive en Australia. La información era acerca de una nueva escuela que acababa de abrir en Melbourne. Esto llamó mi atención de inmediato ya que si me encontraba comenzando una nueva aventura, ¿por qué no hacerlo en una escuela nueva? Ahí fue cuando empecé, el 23 de Mayo del 2016.

Mi primer día de clases en ILSC Melbourne fue grandioso. Fue literalmente como regresar a la escuela (estaba tan emocionado y nervioso como un niño). Cuando llegué tuve mi primer momento de felicidad cuando descubrí que era el único estudiante latinoamericano, lo cual aumentaba mis posibilidades de conocer gente de diversas culturas. Un equipo súper amigable estaba esperando por nosotros con una gran bienvenida y una amplia sonrisa.

Recuerdo cómo desde el primer momento Jason -el director de la escuela- estaba tratando de hacernos sentir cómodos. Entonces vi a Yuka corriendo por todos lados, siempre ocupada pero lista para resolver cualquier situación para los primeros 16 estudiantes de la escuela.

Los días pasaron y supe que estaba en el lugar adecuado. Hice amigos de Corea y Japón. Sin duda mis mejores amigos en Australia, eso nunca la olvidaré. Otras dos personas muy significativas en esta experiencia con ILSC fueron mis dos primeros profesores. Al principio está David, el primer australiano con el que pude hablar y de quien aprendí sobre la cultura “Aussie” y de los distintos acentos en Australia. La segunda fue Jessica, una chica americana que se encontraba viviendo una experiencia similar a la mía. Compartimos grandes momentos y más de una vez la hice enojar al hacer bromas durante las clases junto con mi amigo Sungyeon Choi.

Nuevos Comienzos

 

Un par de meses después, ILSC Melbourne empezó a crecer muy rápido. Cuando ya había poco más de 50 alumnos se abrió la clase “Café Skill Class”. Cuando tomé la clase únicamente estaba pensando en aprender cómo preparar café para encontrar trabajo en una cafetería en Melbourne. Nunca pensé que con esta decisión cosas increíbles pasarían…

En esa clase conocí a la mejor colombiana del mundo: Marcela. Marcela es una chica loca y muy divertida que hizo que me sintiera en casa. Juntos fuimos los primeros dos estudiantes que trabajaron en el ILSC Café. Eso es parte de los recuerdos más agradables que tengo en ILSC. Era como si estuviéramos manejando nuestra propia cafetería sin saber al cien por ciento qué estábamos haciendo (pero siempre muy profesionales por supuesto).

Después de 4 meses en ILSC el momento de despedirse había llegado aunque yo realmente quería quedarme. Estaba divirtiéndome tanto que decidí hablar con Jason para ver si era posible seguir trabajando en el Café y trabajar como voluntario ayudando en el área de administración. ¡Afortunadamente accedió! y estuve ahí por un par de semanas cuando me dieron la oportunidad de unirme al equipo como asistente de marketing. No lo pensé dos veces, acepté y di lo mejor de mí.

Hay que seguir adelante…

Para finales de año nuevos caminos se habían abierto para mí y comencé a trabajar como recepcionista en el campus, después me desempeñé como asistente de los programas VET y después como coordinador de actividades, hasta que se dio la oportunidad por la que tanto había esperado: Convertirme en consejero estudiantil para estudiantes de Latinoamérica y de Europa. Para ese entonces la escuela ya era enorme (más de 500 estudiantes de todas partes del mundo). Tener el sueño y ver que se hacía realidad fue algo hermoso. En esta nueva etapa de mi experiencia en ILSC hice excelente amistad con mis compañeros de trabajo. Nunca olvidaré a nadie del departamento de administración, los maestros y los gerentes que conocí. Y siempre quedarán en mi memoria tantos momentos maravillosos, risas y diversión. Todos mis compañeros contribuyeron en mi desempeño y crecimiento tanto profesional como personal.

El camino no fue fácil por supuesto, pero jamás me arrepentiré de haber tomado la decisión de ser parte de esta increíble institución que cambió mi vida en tantas maneras.

Pero como sabemos, todo lo que empieza debe terminar. Para finales de Agosto del 2017 empaqué mis maletas y dejé ILSC Melbourne para hacer realidad otro de mis sueños. Viajar alrededor del mundo.

No fue sencillo pero como dije al inicio de esta historia, si quieres vivir al máximo tienes que dejar ir algunas cosas y estar abierto a los nuevos retos que la vida te ponga. ¡Gracias ILSC por darme esta oportunidad!

 

Si tú también quieres estudiar en Australia infórmate de los cursos que ILSC tiene para ti. O pide una cotización ahora.

 

Comments

comments

Related posts

*

*

Top